El lunes 29 de noviembre de 2021 recibí en el departamento donde estaba atendiendo a Pilar para una sesión chamánica. Ella había ido recomendada por Lilly que sintió que la sanación chamánica podía ayudarla. Pilar, una mujer de unos 42 años de edad, sufría malestares en su cuerpo desde hacía tres meses. Ya había visitado a todos los médicos de Miami y había consultado a otros de México, país de donde era. Nadie le había dado un diagnóstico certero sobre sus molestias corporales sin embargo le habían recetado unas pastillas para calmar eso. El remedio a veces funcionaba y muchos otras veces no. Sus molestias ella las sentía como que algo le caminaba por el cuerpo y debía rascarse todo el tiempo, frotarse la piel. Según ella no era sólo en la piel la molestia, era más profundo. Pilar tiene una vida de alta exposición social en Miami y sus molestias le estaban generando mucha preocupación por el rendimiento en su trabajo pero además le habían quitado la alegría de la vida. Cuando Pilar vino a la primera sesión chamánica ahí en Brickell la sentí sufriendo mucho por lo que le estaba sucediendo.

En la primera sesión con ella encontré el alma de una mujer pegada sobre su cuerpo. Era una mujer anciana. Saqué esa alma y la elevé a la luz. Vi como el cuerpo de Pilar se relajaba un poco. También le devolví varias fracturas del alma del sufrimiento que estaba pasando. Sin embargo, al finalizar la sesión le pregunté cómo se sentía y me dijo que igual, que seguían las molestias. Su respuesta me extrañó mucho. Pero, antes de irse, y en la puerta del departamento me dice: “no será que me han hecho algo, algún trabajo de magia, hay mucha envidia alrededor de mí”. Yo en ese momento la miré a los ojos y le dije: “la verdad no sé, puede ser, voy a chequearlo a distancia más tarde”. Pilar se fue y yo me quedé pensado si eso podía ser verdad porque en la sesión no había detectado ningún trabajo de magia. Ese día seguí atendiendo a otras personas pero a la nochecita hice una averiguación con mi Maestro y me dijo que sí, que había algo de eso. Le escribí a Pilar un mensaje y le dije que al día siguiente iba a hacerle una sanación a distancia. Quedamos en un horario y así lo hicimos. Durante esa sesión a distancia vi algo oscuro sobre y dentro de ella. Intenté sacarlo pero me di cuenta de que no pude. Le dije a Pilar que seguiría intentando todo lo posible, con todas las herramientas que tenía en mis manos y más allá. Ella estaba muy agradecida y me dijo que confiaba.

Esa noche volví a hacer una averiguación sobre ella con mis animales de poder en el Mundo Inferior. Cuando le pregunté a uno de mis animales ayudadores qué le pasaba a Pilar y cómo debía proceder, éste con una imagen muy clara me recordó algo que me habían dicho: “el Espíritu del mar ayuda en la sanación”. Me quedé helado ante esa respuesta, no me había dado cuenta de que el mar estaba muy cerca y que podía invocarlo para ayudar a Pilar. Entonces tomé el celular y le escribí a la mujer diciéndole que al otro día iría a la playa por North Beach, a Surfside, y que sería bueno que fuera para que hagamos una sanación. Ella estuvo de acuerdo.

El miércoles 1 de diciembre a las 16,15 horas nos encontramos con Pilar en la playa. Ella asistió con uno de sus hijos, un muchacho de 27 años. También estaba Lilly, quien organiza las actividades chamánicas en Miami. Yo había ido a la playa unas horas antes para bañarme en el mar pero también para preguntar qué era lo que había que hacer con Pilar. El Espíritu del mar me dijo exactamente qué hacer. Y entonces, a las 16,30 horas del miércoles 1 de diciembre de 2021 coloqué una toalla en la arena frente al mar, en ella se acostó Pilar y yo me senté frente a ella mirando al agua. Lilly y el joven estaba a unos tres metros de distancia observando todo y vigilando que nadie molestara. Detrás nuestro había varios edificios enormes pero la playa estaba tranquila de gente. Según Lilly que miraba desde afuera, la escena era dantesca, extraña.

Comencé con la sanación, intentando sacarle a Pilar energías densas de su cuerpo energético; saqué varias cosas pero sabía que había algo más poderoso y denso que estaba provocando esas molestias y dolores. Sentí claramente que era algo de afuera de ella, que no era algo generado sólo por su cuerpo. Entonces llamé al Espíritu del mar; lo invoqué fuertemente. Esperé unos segundos; y lo vi aparecer en el horizonte como una forma enorme de agua de mar. Se acercó hasta donde estábamos nosotros, entró rápidamente en el cuerpo de Pilar desde las piernas, llenó su cuerpo de agua de mar y en un instante quitó de la mujer algo que no pude identificar bien pero que era de una vibración muy baja; vi salir algo muy feo. El Espíritu del mar me transmitió que era el trabajo de magia negra que habían hecho. Y se fue inmediatamente. Le agradecí y yo seguí limpiando el cuerpo de Pilar. Limpié todo lo que había quedado.

Durante ese tiempo yo perdí la noción de tiempo y lugar. Cuando abrí los ojos tomé conciencia de donde estaba y le pregunté a Lilly si alguien había pasado delante de nosotros. Ella me respondió que nadie había pasado y que eso era muy raro porque por la playa camina mucha gente siempre.

Al finalizar Pilar tenía otra cara, más iluminada y radiante. Le dije que había que esperar hasta el día siguiente a ver qué sucedía. Ella dijo que ok.

El jueves por la mañana le escribo a Pilar un mensaje para preguntarle cómo estaba, cómo se sentía y me dijo que muy bien, que los síntomas eran mucho menos que antes, que algo había pero que estaba bien. Me alegró mucho su respuesta. Esa misma tarde volví a preguntarle y me dijo que se sentía muy bien, que estaba más alegre y con muy pocos síntomas. Me alegré otra vez. Y así le fui preguntando durante casi una semana, chequeando que la sanación que se realizó se asentara bien.

A Pilar le habían hecho un trabajo de magia negra en 2020, una mujer de Miami que quería su vida y sus éxitos; el trabajo había sido hecho con una foto de Pilar. El daño que le provocó ese trabajo de magia había abierto un agujero en el alma de Pilar y al tiempo había entrado un alma errante unos tres meses atrás que disparó todos los síntomas. Como el trabajo de magia estaba muy escondido yo no lo pude ver en la primera sesión que tuvimos, pero era evidente que Pilar debía sanarse de lo que tenía porque la información apareció.

Pilar volvió a vivir su vida con alegría y entusiasmo. En mi caso aún estoy muy emocionado por la gran ayuda del Espíritu del mar en la sanación de ella ese día en North Beach.

Bendiciones!!!

Martín Armando  

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