Sobre nuestra memoria celular y cómo liberar las tensiones
Los chamanes siempre han dicho que los seres humanos tenemos muchos “nudos energéticos” en el cuerpo energético que hay que desatar, y que esos nudos se manifiestan también desde nuestra piel hasta nuestras partes más diminutas (células).
Desde el momento de nuestra concepción, hasta los seis años, transitamos por primera vez por todo tipo de experiencias posibles; ellas quedan registradas en nuestra memoria celular, y constituyen patrones a los que nos referimos en experiencias posteriores. Allí llevamos el registro de las experiencias emocionales de nuestros padres, no sólo sus rasgos físicos. Hay mucho en nuestra memoria celular.
El cuerpo sabe muchas cosas; nos permite aprender acerca de nuestra historia; nos permite entender por qué reaccionamos de la manera en que lo hacemos y no de otra; cuando estamos llenos de cargas negativas, por ejemplo, no hay lugar para nada más; en cambio, cuando nos liberamos de ella, queda espacio para la alegría y la vida se transforma en lo que queremos.
Hablar de energías positivas o negativas es una abstracción a la que todos hacen referencia creyendo hablar de lo mismo y tal vez no es así. ¿A qué te refieres cuando hablas de energía negativa?; para que se vuelva tangible podemos reconocerla en las situaciones en que nos sentimos atrapados, cargando un peso mental o físico o con dolores de cuello o espalda, distraídos, desconectados, distantes, con insomnio; y esto es válido no sólo en los adultos sino también en los bebés de pocos días que están molestos y lloran, o con urticaria por haber recibido la carga negativa de la madre, por sus mamas a través de la leche y de sus experiencias emocionales. Las energías positivas o negativas las podemos identificar en las manifestaciones de nuestro cuerpo, pero están enraizadas en nuestra memoria celular.
Las experiencias de nuestra vida las recibimos en tres niveles: consciente, inconsciente y físico, que está en relación con la memoria celular; así, cada vez que estamos estresados, es posible que haya alteraciones en nuestra memoria celular.
Tenemos que saber que el estrés es necesario; es el estímulo que nos motiva, y gracias a el logramos llevar acabo nuestro propósitos; este estrés es bueno o también llamado eutrés, y sólo es bueno hasta cierto umbral, pero una vez que lo pasamos se transforma en deutrés, y es entonces cuando nos complicamos, porque se consumen nuestras energías. El cuerpo está hecho principalmente de agua y este es el vehículo de la energía; por eso, cuando estamos estresados nos deshidratamos; así, en los momentos críticos tenemos la necesidad de tomar agua, aunque no tengamos sed, porque en ese momento, aunque no nos demos cuenta, tenemos la boca seca. Si alguna vez se sobrelleva una situación de profundo estrés, una situación de traumática del cuerpo o del alma, el tiempo hace que esa situación pueda olvidarse, pero el cuerpo lo recordará a través de la conciencia celular,manteniendo en tensión algún músculo, órgano o tejido. Aquí entran las experiencias de accidentes, robos, pérdidas, disputas prolongadas, etc.
Ya hemos tratado en este face de Puente Mágico el tema de las fracturas del alma como resultado de experimentar hechos traumáticos. Y también que es el chamán el que puede regresar a nosotros esas partes que se han ido. Sin embargo, hay montones de acciones que nosotros podemos hacer para intentar estar mejor (viendo a un chamán o no). Una de esas acciones es tratar de liberar las tensiones en nuestra memoria celular. Y he aquí una forma:
Ejercicio de modificación de la memoria celular
1) El primer día, te sientas en una silla (no cama), te relajas e imaginas que estás dentro de tu pierna derecha; saluda a tus músculos. Luego le dices con autoridad que libere las tensiones, las presiones de los ligamentos y las memorias negativas innecesarias, y que funcionen de una manera normal, equilibrada. Luego visitas los músculos de tu pierna izquierda, libera las tensiones también allí. Luego los músculos de los brazos, los músculos de la espalda y los abdominales; luego pasas a los músculos del cuello y de los hombros. Después que visites toda tu zona muscular, expresas con autoridad: Pido a todos los músculos, ligamentos de mi cuerpo que liberen todas las tensiones y memorias negativas innecesarias y funcionen de un modo saludable.
2) El siguiente día visitas tu corazón, los riñones, el hígado, los intestinos, los órganos sexuales, o sea todas las vísceras, dándoles instrucciones de que liberen todas las tensiones innecesarias y funcionen de una manera normal. Al terminar habrás liberado tu cuerpo, muchas resistencias que poseías se relajarán y desaparecerán.
3) El tercer día, te relajas profundamentee imaginas que dentro de tu corazón hay un lugar sagrado (donde hay una luz); imagínate que entras en ese lugar. Luego de identificar ese lugar en tu corazón, invitarás a tu lugar sagrado uno por uno a tus personas queridas (desde los abuelos hasta los hijos, vivos o muertos), a que se reúnan contigo. Los verás entrar a tu corazón y los perdonarás de todas las cosas que no te gustaron y les pedirás perdón por las cosas que podrías haberles hecho vos y herido. Esto puedes sentirlo a través de un abrazo que se dan o como lo sientas, mientras cumplas con el propósito de personar y perdonarse.
4) El cuarto día volverás a ese lugar sagrado en tu corazón y perdonarás a todos los miembros de tu familia no tan directos, como primos, maestros, amigos, etc.
5) En el último día vas aperdonar a la persona más importante del mundo para vos: vos mismo. No te olvides que debes amarte antes de amar a los demás. Invítate a tu lugar como si fueras otra persona; perdónate todas las cosas negativas que piensas, realizas; todos tus errores, todos los sucesos desagradables que causas o que piensas que causas. Abrázate, abrázate, abrázate…
La memoria celular puede liberarse de las energías en tensión con esta práctica de compasión con vosmismo.
Mi maestra Nelly me lo enseñó con mucho amor y me fue muy útil. Espero lo sea para vos también.
Abrazos!
Martín Armando
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