El sábado 18 de febrero de 2023 se realizó un psicopompo masivo en la isla de Florianópolis, Brasil, en el cual subieron a la luz almas de esclavos negros que estaban en varias playas de la isla y un grupo de aborígenes muy antiguos que habían quedado atrapados allí. Además de eso se limpió una energía muy densa que estaba en la isla.
Llegamos a Florianópolis el 15 de febrero desde Mato Groso do Sul luego de no haber podido realizar el psicopompo con los guaraníes de esa zona el día anterior. En el viaje íbamos Agustín, Diego, Matías y yo. Nuestra idea original, planeada en octubre de 2022, había sido ir a Florianópolis sólo a disfrutar de las hermosas playas y del festejo del carnaval luego de los psicopompos con los guaraníes de Iguazú. Sin embargo, una información importante apareció a principios de diciembre sobre la necesidad de que también había que hacer una elevación de almas en Florianópolis justo antes de que comenzara el carnaval. El lugar donde debía hacerse y qué era lo que había que elevar no estaba claro, sólo que debíamos ir a la isla a hacer ese trabajo. Me dijeron a mí que la información iba a aparecer para que llevemos a cabo ese psicopompo. Y así lo fue, y de la forma más extraña y mágica como nunca me hubiera imagino. Cuando el Gran Espíritu decide algo realiza todas las cosas necesarias para que sucedan!
En octubre de 2022 había decidido ir a pasar Año Nuevo a Uruguay junto a varios amigos; alquilé un departamento en Punta del Este y para el inicio de diciembre estaba todo encaminado para ese plan. Pero poco a poco varios de los que iban a ir comenzaron a desistir del viaje; yo no entendía muy bien qué estaba sucediendo. Si embargo decidí continuar con la idea, ya que una amiga había confirmado, Sandra. Pasaría esa fiesta y unos días de playa con ella en Uruguay. Sin embargo, el 14 de diciembre en mi consultorio al final de un viaje chamánico con un paciente escucho una voz muy clara que me dice: «Tenés que ir a Florianópolis, no vayas a Punta del Este». Imaginen mi cara al escuchar eso! Encima estábamos en pleno Mundial de Qatar y como todo argentino mis emociones estaban por los aires. Me quedé helado. Pensé un rato esa información y decidí hacer caso a la información que apareció tan intensamente, parecía como una orden de arriba. Cuando me acomodé pensé que quizás podía hacer el cambio de conseguir un departamento en Florianópolis para Año Nuevo (cosa muy complicada con tan poco tiempo de anticipación) y dar de baja el de Punta del Este. Para hacerlo corto, al otro día de la final del mundial, el 19 de diciembre, me conecté con una mujer en Florianópolis que me consiguió un departamento. Pero era una mujer especial, Victoria, una argentina muy espiritual que vive allí. Mientras hablábamos del tema del hospedaje comenzamos a charlar, no sé cómo, de temas espirituales y terminé contándole lo que hacía (cosa muy rara en mí con una persona desconocida), lo de chamanismo y los psicopompos; ella quedó fascinada y me dijo que me iba a ayudar con lo que necesitara. Mi sorpresa era cada vez más grande lo de que estaba sucediendo. Finalmente me dijo, cuando vengas a Florianópolis te voy a llevar al lugar en la playa de Santinho donde tenés que hacer el psicopompo. Yo no podía creer lo que estaba escuchando por parte de una persona desconocida para mí en ese momento, el Gran Espíritu estaba mostrando a través de ella el lugar donde había que hacer el trabajo.
Cuando fui a la isla para Año Nuevo la fui a visitar a su casa y ella me llevó hasta el Morro das Arañas donde ella creía que había que hacer la limpieza. Ese morro queda en el inicio de la playa de Santinho, en el este de la isla de Florianópolis. Cuando llegamos allí miré hacia el otro lado, hacia la parte norte de la playa y supe que el psicopompo se haría en la zona de los médanos de Santinho. Ella se dio cuenta de eso y me dijo que me dejaba solo en la playa para que yo fuera a investigar esa zona. Y así lo hice, camine por la playa hasta llegar a una zona solitaria de la playa, subí a los médanos y miré hacia el mar; ahí me di cuenta de que ése era el sitio para hacer el psicopompo. Sin embargo, la decisión del Gran Espíritu era otra y yo aún ni enterado estaba de eso.

Ubicado el lugar donde se haría el psicopompo de febrero me regresé a Buenos Aires con esa información, luego de pasar con Sandra unos lindos días en las playas de Florianópolis.
Cuando volví a la isla el 15 de febrero sólo sabía que el psicopompo había que hacerlo antes del festejo del carnaval, el 18 de febrero, en la playa de Santinho y que en la zona había algunos aborígenes muy antiguos. Nunca imaginé lo que se vendría a los días siguientes.
Si bien teníamos planeado realizar el psicopompo el sábado 18 de febrero por la mañana, el viernes 17 a la mañana fuimos los cuatro hasta la playa de Santinho para chequear la zona y para ver si podíamos hacer algo previo, como limpiar toda la zona para que el psicopompo fuera más fácil para todos al otro día.
Al llegar a los médanos nos pusimos en círculo Diego, Agustín y yo y nos conectamos con nuestros Maestros y con Jemanja para pedir una limpieza del lugar y averiguar detalles del psicopompo. A Matías le pedí se quedara lejos de donde estábamos nosotros pero que sacara algunas fotos para tener algún registro de eso. Y ahí en ese momento, cuando hicimos sonar el tambor chamánico en el lugar, comenzó una de las batallas más intensas que hemos tenido. En el caso de Diego, Jemanjá le dijo que debía limpiar la zona poblada cercana a la playa de unas energías muy oscuras, manifestadas en ceremonias umbandas con sacrificios de animales, cosa que hizo con mucho esfuerzo. En mi caso Anubis se apareció inmediatamente y me mostró una entidad super oscura e inmensa debajo de las poblaciones cercanas que estaba manipulando a mucha gente y había generado una desconexión de la energía espiritual de la isla. Anubis me indicó exactamente donde cortarla, donde clavarle una espada de luz que la comenzara a debilitar hasta aniquilarla. Estuvimos bastante tiempo haciendo eso, batallando con esas energía oscuras pero al final una energía muy luminosa apareció desde el Este y entró a la isla, reconectando la energía espiritual a través de los ríos que conectan el mar y la isla. Jemanja ayudó mucho a que eso sucediera.
Todos vimos que esa entidad oscura tenía aprisionada a muchas almas de esclavos y de aborígenes, además de manipular a las personas vivas que habitan en la zona. Yo vi en la playa de Santinho y en Mozambique muchos negros caminando sin rumbo. Diego también vio a esas almas. Realmente fue una situación muy sorprendente y nos dimos cuenta de la peligrosidad de la situación. Al terminar eso nos fuimos rápido del lugar porque realmente sentimos que nos habían visto, que nos habían identificado y que no era seguro seguir ahí. Volvimos al departamento en Canasvieiras, a unos 15 kilómetros de Santinho.

Al llegar al departamento nos dimos cuenta de que además de hacer el psicopompo al día siguiente íbamos a tener que volver a batallar contra esa entidad para poder sacar a todas las almas atrapadas. Conversamos un rato de eso y Diego y Agustín se fueron a la playa. Matías y yo nos fuimos al supermercado. Cuando Matías y yo regresamos al departamento, me asomo a la ventana del balcón y veo mucha sangre en el piso y un pájaro muerto en el suelo. Me quedé impresionado. Era como el pájaro se hubiera estallado contra el vidrio. Una imagen horrible. En ese momento sentí que la entidad que habíamos atacado algo tenía que ver con eso pero nunca imaginé que tuviera tanto poder como para manipular a los animales.
Cuando Diego y Agustín regresaron de la playa les contamos lo sucedido con el pájaro muerto y ellos nos dicen: «recién en la playa nos atacaron tres teros». Muy raro porque los teros no atacan a no ser que se sientan que uno se acerca a su nido, y ahí no había ningún nido de tero ni mucho menos. Evidentemente esa entidad estaba manipulando a los pájaros para darnos miedo y que no hiciéramos nada más. Una cosa que nunca vi en mi vida, parecía de una película de ciencia ficción. En lo personal no tuve miedo, pero los demás si lo tuvieron; los tres se sintieron muy impactados por la situación y se sentían en peligro. Entre todos nos calmamos y seguimos adelante con el plan de ir hasta la playa de Santinho al otro día a las 6 de la mañana y realizar el psicopompo. Pero el 18 de febrero a la madrugada cuando nos levantamos estaba lloviendo a cántaros…
El día 16 de febrero, una persona que estaba al tanto de lo que íbamos a hacer, me envió un mensaje y me dijo que el psicopompo del 18 de febrero se iba a hacer a distancia, que no se iba a poder ir hasta el lugar. Yo me quedé impresionado con esa información en ese momento pero el 18 de febrero esa información se hizo realidad, no se puede hacer un psicopompo debajo de la lluvia.
En la madrugada del 18 de febrero, sentado en el balcón del departamento, y ante la mirada asustada de los otros tres, decidí que el psicopompo lo hacíamos todos a distancia, que no lo íbamos a suspender, que había que hacerlo como fuera. En ese momento sentí que la lluvia era una protección para nosotros, que si íbamos hasta Santinho podía ser muy peligroso y que podía ser una trampa.
Ya había coordinado el día anterior con varios que participarían a distancia, desde Argentina, Uruguay y España, y estaba todo listo. En esa dirección, a las 6 am de la mañana del 18 de febrero encendimos una vela, nos acostamos en las mantas chamánicas en el departamento, y comenzamos a sonar nuestras maracas para iniciar el viaje hasta la zona de Santinho y liberar a esas almas atrapadas en la zona y por esa entidad oscura.

Cuando comenzamos con el trabajo llamé inmediatamente a Anubis y a Jemanjá para que nos ayudaran, principalmente con esa entidad que no quería saber nada con el trabajo que íbamos a hacer. Ya me había dado cuenta de que la situación era realmente delicada y que nosotros solos no íbamos a poder hacerlo, que necesitábamos mucha ayuda y protección.
Al llegar a la zona a través del viaje chamánico Anubis me agarro y me llevó hacia arriba, muy arriba y me mostró toda la isla y a la entidad debajo de la tierra, como cubriendo toda la isla. Yo lo miré a él para preguntarle qué significaba eso que me mostraba, y él con sus dos manos me dio una espada muy brillante y me dijo andá a clavársela en el corazón. Yo me quedé helado pero no me dio tiempo de reaccionar y me llevó hasta la entidad inmunda con una velocidad que nunca había experimentado; me hizo entrar por su boca asquerosa y me acercó al corazón; cuando le estaba por clavar esa espada el entidad se convirtió en una mujer, y eso me hizo dudar. En ese momento realmente sentí miedo. Pero Anubis me apuró y me dijo: «Clavásela»; y con un movimiento intenso le clave la espada en el medio de algo que parecía el corazón de esa entidad. Inmediatamente después de eso, Anubis me sacó de ahí y me llevó hasta una playa y me limpió con agua de mar. Luego de eso comencé a ver el tubo de luz hacia el Mundo de los Muertos de Arriba y a elevar a los aborígenes que estaban en los morros. Vi almas muy antiguas atrapadas en toda la zona, parecían como gente del paleolítico, muy extraños. Luego de eso fui por las almas de los esclavos que estaban en las playas. Las sensaciones de tristeza que me transmitieron esas almas esclavizadas me cuesta olvidarlas. Sin embargo, al final, luego de subir a todas las almas que pude ver, la sensación de agradecimiento se hizo presente.
Ignacio, uno que participó desde Argentina, al final del trabajo relató: “Ni bien llegué ya vi el tubo de luz y un montón de almas alrededor pero como que no estaban subiendo todavía. Entonces empecé a tocar el tambor y ahí empezaron a subir. Veía que desde el mar subían, como que estaban abajo, los veía en barcos. Ahí subieron un montón y después empezaron a aparecer de atrás a mi derecha y subieron. En un momento, estábamos por terminar, y de atrás a la izquierda vi un negro grandote que se acercó hacia el tubo de luz y subió, y atrás empezaron a subir un montón que venían de la playa. Después de tocar un rato el tambor empecé a sentir como un viento y apareció del mar un espíritu femenino que empezó a tirar pétalos de rosa blancos en toda la playa. Sentí una paz! Y ahí me dijeron “ya está”. Fui a ver al Espíritu de la Tierra, le pregunté si está bien hecho el trabajo, me dijo “sí, pero falta, hay que ir a Río de Janeiro”.
Santiago, también desde Argentina, relató al final: “Llegué a la playa de Santinho y vi unas cincuenta almas esperando. Eran algunos niños, mujeres y hombres. Pedí que se abra un tubo de luz hacia el mundo de los muertos de arriba mientras cantaba mi canción de poder, podía sentir al Espíritu de la Tierra detrás mío frente al mar cuidando la zona. El tubo se abrió y las primeras almas que estaban en la playa se apresuraron a subir. Entonces invoqué a Anubis y éste me llevó a unos doscientos metros hacía dentro del mar y me hizo ver en el fondo que había almas de esclavos encadenadas. Me dio una especie de lanza para poder liberarlos. A medida que los liberaba se iban hacia la playa y subían por la luz. Luego fui hacia un costado de la playa, a una zona rocosa, donde también encontré almas con mucho miedo que no querían irse, insistí en que tenían que dejar el lugar y después de un rato de insistir y de empujarlos hacia la luz pudieron irse en paz. Me quedé un momento al costado de la playa percibiendo qué hacían mis compañeros, veía algunos guiar a grupos de almas hacia la luz. Después de poco tiempo la playa se fue tiñiendo con la luz del amanecer y ya la energía del lugar no era la misma, sentí mucha paz y armonía, ya no quedaban almas en la zona. El tubo de luz desapareció y me fui del lugar.”
Jessica, desde Argentina, relató: “Llegué al lugar y ya estaban ustedes ahí. Se hizo un tubo de luz en la playa bastante grande… Eran muy pocos los que aparecían en la playa, sobre todo hombres. De repente apareció Anubis alrededor nuestro, buscando gente en distintos espacios y acercándolas al tubo. A continuación de eso apareció un espíritu del mar, y apareció de adentro de las aguas con redes muy grandes en las que estaba atrapada mucha gente, eran redes pesadas. Cuando empezó a crecer vi una horda que vino del mar. La sensación fue que vino cantidad pero no todo lo que tenía que venir, sentí bastante hostilidad por parte de la gente que estaba en tierra, del mar venían con sus cabezas más bajas, como en un estado de sumisión pero también de agradecimiento, no sentí tanto enojo… Cuando llegué a la costa argentina me surgió meterme en el mar para limpiarme concretamente. Se me apareció el Espíritu del Mar y me dijo que el trabajo estaba bien hecho, así que me quedé bastante tranquila y me volví.”
Agustín, que estaba en el departamento de Florianópolis, comentó al final: “Lo primero que hice fue ir a la Playa de Santinho, pedí que se formara el tubo de luz y cuando vi que se empezó a formar y que Anubis estaba presente, hice lo que me había dicho el Espíritu de la Tierra en los días previos. Me metí al primer morro, visualicé una especie de fuego etérico, vi entidades alrededor, almas pegadas contra las paredes de unas cuevas. Tiré las bolas que me dio el Espíritu de la Tierra al fuego, cuando se apagaban los fuegos, cortaba cabezas con una espada que me había dado Jemanjá. Cuando hacía eso y esas entidades desaparecían, se liberaban almas de adentro de las piedras, adentro del morro. También podía visualizar otras almas que estaban encadenadas, no de manera simbólica sino real. Este procedimiento lo hice tres veces en tres morros diferentes. Apagar esos fuegos, cortarle la cabeza a esas entidades y que se liberaran esas almas. Esas almas se iban solas, como que estaban chupadas y se liberaban. Una vez que terminé de hacer eso, volví a donde estaba el tubo, seguí tocando un poco el tambor e inmediatamente me metí en el mar. Y ahí otra vez lo mismo, vi fuegos que tenía que apagar con entidades alrededor a las cuales les cortaba la cabeza y se liberaban almas. Esto lo hice varias veces, con fuegos más o menos grandes, había uno que era un fuego enorme con muchas entidades, y volví otra vez a la playa. Ahí otra vez toqué el tamborcito, seguían subiendo de todos lados. Me fui al Morro das Arañas que estaba a la izquierda, motivé a unas cuantas almas a que suban, a que vayan a la luz. Eran aborígenes re antiguos, con un aspecto raro, como de caníbales, que eran chupados por la luz. Algo que me llamó la atención en uno de los morros es que había una entidad muy vieja, le tuve que cortar la cabeza, pero me llamó la atención que esa entidad era muy antigua, con cierto arrepentimiento parecía, fue la única a la que vi así. Durante todas estas experiencias Jemanjá estaba al lado mío protegiéndome. En uno de los fuegos que apagué debajo del mar vi una entidad muy oscura, como que separaba la energía del mar de la isla, una entidad que era la representación pura de la maldad, así lo sentí. A esa entidad se la tragó Jemanjá, que iba adquiriendo más poder a medida que íbamos limpiando. Después me fui para atrás del morro de la derecha, había un montón de almas de aborígenes como de posguerra, con piernas cortadas, lastimadas, heridas… Había barcos también debajo del mar, me metí en algunos. En uno de los barcos que me metí, había almas de portugueses. En todos los demás había esclavos, ¡una tristeza! Me costó no engancharme. En un momento sentí que ya estábamos, que era suficiente, el tubo se apagó y volví.”
Finalmente Diego, luego de terminar el psicopompo relató: “Cuando me acosté en la manta y empecé el viaje, me acerqué al mar, invoqué a Jemanjá, le pregunté cómo había que hacer el trabajo, me mostró que el lugar estaba muy tomado por energía umbanda, que esto cortaba la conexión con el Espíritu del Mar y con los Espíritus de la Naturaleza, que había que continuar limpiando y que esto era un trabajo muy espiritual, como si fuera del Este. Ahí vi que del mar vino una ballena por abajo para ayudar y me dio una energía para protección. Fui para la Playa de Santinho, vi el tubo de luz, cuando yo llegué ya estaba grueso, lo vi muy magnético y violeta, tenía también energía del mar alrededor, y chupaba, era muy absorbente, como que no había que hacer tanta fuerza para subir las almas. Cuando me senté ahí al lado del tubo y empecé a tocar el tambor, Jemanjá me llevó al mar y me hizo sacar almas de esclavos hundidas, como encadenadas a barcos o con maderas o enterradas en la arena, con una tristeza profunda y me daba unas tiras de soga para que las agarre y las suba. También veía inorgas, vi muchos inorgas que chupaban energía de las almas que había en toda la isla. Empecé a llevar a esas almas hacia el tubo de luz. Después me llevó para el morro que está a la derecha, el Morro do Arañas, y ahí vi muchas almas aborígenes pero muy primitivas, me sorprendió que eran muy salvajes casi como primates, y estaban despedazadas. Ahí apareció Anubis, me dio un elemento para que empiece a hacer un puente de luz hasta el tubo de luz y empezaron a subir. También me hacían sacar algunas almas que estaban atadas, encadenadas y chupadas por inorgas. Después me llevaron al medio de Santinho y me hicieron tirar como unas bombas con energía violeta y un polvo que era como cal para apagar en un pozo un fuego, y había unos inorgas horribles. Como si los umbandas tiraran almas a esos inorgas, ofrendaban almas y se alimentaban de eso. También me hicieron sacar esas almas. Me llevaron varias veces a varios morros, donde también veía energía umbanda y almas atadas y encadenadas que me hacían subir. En algunos lados eran esclavos, en otros eran aborígenes y en otras eran gente que los umbanda había engañado, y quedaban las almas ahí, encadenadas y atrapadas. Después me hicieron cortar con bastante energía de umbandas, como que también se alimentaban de la energía del mar, había como una barricada que chupaba energía. Vi muchos Espíritus del Este y me decían que el Este estaba muy agradecido, que había intervenido mucho en esto, vi unos seres muy extraños, muy dorados, que ayudaban a limpiar.”
La noche del 18 de febrero fuimos al corsódromo de Florianópolis a bailar samba y divertirnos a más no poder, y entonados por la música y el alcohol pudimos relajarnos. Luego de eso estuvimos varios días limpiándonos con el mar para sacarnos cualquier energía densa que nos hubiera quedado pegada de esa entidad.
A los dos días de hacer el psicopompo realicé un viaje para ver al Espíritu de la Tierra y preguntarle si el trabajo que habíamos hecho estaba bien, y ella me dijo con mucha claridad: «Es una decisión del Espíritu que las almas de los esclavos traídos de África y de los aborígenes atrapados en América sigan su camino, que se liberen; lo que hicieron es de una envergadura que no se imaginan y estuvo bien hecho. Pero falta mucho más; la entidad de Florianópolis va a morir». Luego de eso me mostró la fecha del próximo psicopompo en Florianópolis y que ese hecho finalizaría con esa energía oscura que estaba en la isla. Me expresó con mucha claridad que este trabajo está protegido por la luz y que ya está decidido que todo se haga, que nadie ni nada va a frenar esta limpieza.
Quisiera aclarar que en lo personal no tengo nada en contra de la religión umbanda y con sus rituales porque hay mucha gente que hace muy buenas sanaciones, sin embargo la situación que encontramos en Florianópolis mostraba que algunos practicantes de esa religión habían sido tomados por esa entidad oscura y que estaban realizando rituales con muchos sacrificios de animales, y quizás algo más, cuestión que claramente Jemanjá nos indicó que debía cortarse y terminar para siempre, y que ella se sentía traicionada por muchos ahí en la isla, que esa situación había generado en Florianópolis que la sanación no fluyera y que hubiera una desconexión con la espiritualidad de luz y con el Espíritu del mar.
Regresamos de Florianópolis a Buenos Aires el 24 de febrero sanos y salvos gracias a la protección de los seres de luz que nos acompañaron durante todo el viaje.
Quiero agradecer de todo corazón a tod@s los que nos ayudaron a hacer este trabajo.
Bendiciones!!!
Martín Armando

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